Regreso a casa con las pilas cargadas -y tal vez sintiéndome un poco más en "Casa"- tras pasar unos días en el Pirineo Catalán ... disfrutando de la grata hospitalidad de una amiga ... estudiando y reflexionando sobre física cuántica aplicada, geometría, luz y color, y la capacidad de armonía y evolución del ser humano ... compartiendo experiencias y opiniones con mis tres compañeros de viaje ... y nutriéndome, una vez más -¡este año no puedo quejarme!- de la naturaleza y su silencio.

En mi recuerdo queda -aunque no sólo- este hermoso amanecer, sobre el Valle de la Cerdanya, con el que me ha regalado la vida, a modo de buenos días -o de saludo, previo, al inicio de esta nueva etapa- contemplado nada más abrir los ojos, desde la cama, a través del ventanal de mi habitación, y fotografiado aún medio dormida, a los pocos minutos, el pasado jueves-.
2 comentarios:
Hola Anabel!
Me alegra tenerte de vuelta.
Realmente es un regalo poder contemplar tanta belleza nada más abrir los ojos.
Besos
Me alegro de ese amanecer que segnifica una noche glamurosa, estupenda..
un abrazo
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